Historia de los juegos de guerra

Título Original:
“A Short History of Wargaming”
Autor Original: Coronel Wilbur Gray
Traducción:Enrique Sepúlveda B.
Traducción Realizada sin el permiso del Capítulo Este de la Sociedad de Juegos de Miniaturas Históricas.

“Sabemos que los juegos de guerra de hecho evolucionaron de otros, jugados en un entorno menos bélico. El primero de estos fue Wei-Hai (encierro), un juego Chino que actualmente es más conocido como Go.
Otro juego, un tanto posterior, es aquel juego indio (de India) llamado Chaturanga, este es la base sobre la cual se sustenta el Ajedrez. El ajedrez como tal también dio fruto a un nuevo juego, esta vez con influencia más bélica. El diseño corresponde a 1644, conocido como el Juego del Rey de un tal Christopher Weikmann. Incluía 30 piezas por lado, de 14 tipos de unidades militares, donde cada una de ella tenía un rango definido de movimiento.

Como sus predecesores, se jugaba principalmente por entretención, pero daba mayor énfasis al desarrollo estratégico y bélico. Sin embargo, el primer juego en romper totalmente con sus antecesores fue inventado por Helwig, Maestro de Páginas del Duque de Brunswick en 1780. Este juego incluía 1666 cuadros, cada uno codificado con distinto rango de movimiento, dependiendo del tipo de terreno que este cuadro representaba. Esta vez, las piezas de juego representaban grupos de hombres, en vez de simples soldados. Cada una de estas piezas, o unidades tenía distinto rango de movimiento (infantería 8 espacios, caballería pesada 12, por ejemplo). También había reglas especiales para cosas como pontoneros y otros.
En 1795, Georg Vinturinus, un escritor militar de Schleswig, produjo una versión más compleja de este juego. En 1798 la modificó, usando un mapa donde se dibujaba el terreno de la frontera entre Bélgica y Francia. Sin embargo, estas innovaciones no lograron que estos juegos llamaran la atención de los militares sino hasta 1811, donde un padre y un hijo prusianos comenzaron a realizar sus propios estudios del tema.
El Padre (Barón Von Reisswitz) era un consejero de guerra civil para la corte prusiana en Breslau. Durante los días oscuros de la dominación de Napoleón, Reisswitz introdujo un juego que usaba una escala específica (1:2373) y un tablero de arena, en vez de un mapa cuadriculado. El juego inmediatamente se volvió un éxito en las cortes Prusianas y Rusas, pero los soldados profesionales le vieron poco uso. Las cosas cambiaron para 1824.
En este año, el hijo de Reisswitz (el Subteniente George Heirich Rudolf Johann Von Reisswitz, de la Guardia de Artillería Imperial) introdujo su propia versión del juego de su padre. El juego se llamaba zur Darstelling militarische manuver mit dem apparat des Kriegsspiels (Instrucciones para la Representación de Maniobras Tácticas Bajo el Disfraz de un Juego de Guerra) e incluía una serie de novedades, donde las más importantes eran el uso de mapas topográficos y reglas rígidas que eran definidas según las condiciones del campo de batalla. Estas reglas fueron publicadas bajo el patronato del Príncipe Prusiano Wilhem, quien se impresionó bastante luego de una tarde de juego. El Príncipe luego recomendó las reglas al General en Jefe del Ejército Prusiano, el General Von Muffling, quien finalmente garantizó a Von Reisswitz una gran audiencia. Uno de los compañeros de este, un oficial llamado Dannhauer, describió la reunión como lo que consideró el nacimiento de los Juegos de Guerra Militares. Según sus palabras: “A nuestra llegada, encontramos al general rodeado de oficiales. Señores dijo el general, Herr Von Reisswitz va a mostrarnos algo nuevo. Reisswitz no se dejó abatir por la presentación, y tranquilamente presentó su mapa de “Kriegsspiel”. Con alguna sorpresa, el general dijo: Quiere decir que vamos a jugar durante una hora en un mapa? Muy bien, muéstrenos una división con las tropas. Puedo preguntarle algo excelencia, dijo Reisswitz, Para proveerlos de ideas generales y específicas de maniobras, me gustaría que por cada bando, hubiese participación de dos comandantes. Y también me gustaría que sólo uno de ellos recibiese la información de su General. La misma información que recibiría en realidad. A esta altura el general parecía un tanto sorprendido con todo, pero escribió las ordenes e información necesaria. Se ubicaron las tropas y los líderes a ambos lados y el juego comenzó. Se puede decir, honestamente, que el general, que en un inicio se vio tan desinteresado, comenzó a entusiasmarse cada vez más, hasta que terminó por exclamar ¡Esto no es un juego, es entrenamiento para la guerra! Lo recomendaré a todo nuestro ejército. Von Muffing cumplió su promesa, y prontamente cada regimiento tenía su propio set de juego, y todos los componentes necesarios. Sin embargo, muchos oficiales jóvenes se volvieron celosos de Reisswitz, ya que con su fama, muchos comenzaron a disputar sobre la precisión de las reglas. Debido a esto, lamentablemente el joven subteniente terminó por suicidarse en 1827.
Sin embargo, el impacto de este primer juego militar de guerra fue significativo. Reisswitz impresionó particularmente al Subteniente Helmuth Von Molkte, quien en 1828 fundó un club de juegos de guerra, llamado el “Kriegerspieler Verein” que rápidamente comenzó a publicar su propio periódico. Esto mantuvo el interés vivo, y cuando Von Moltke llegó a Jefe de Personal, en 1837, se encargó de promover el juego desde arriba. Esta influencia tuvo los efectos deseados, y para 1876, ya se estaba publicando otro libro con reglas, esta vez diseñado por el Coronel Julius Adrian Friedrich Wilhelm von Verdy du Vernois.
El Sistema de Vernois era “libre”, en oposición a la variante rígida de Reisswitz. Esto significó que la mayoría de los cálculos y tiradas de dados fueron eliminadas, a favor de un juez que determinaría los éxitos sobre la base de la situación y su experiencia en combate. Ya fuese rígido o libre, estos juegos comenzaron a formar parte del entrenamiento militar de Alemania. Otros países alrededor del mundo comenzaron a interesarse en estos juegos de guerra alemanes, como resultado de la guerra franco prusiana de 1870-71.
En este conflicto, la milicia y las armadas de reserva derrotaron decisivamente al ejercito profesional de Francia, de quienes se pensaba eran los mejores soldados del mundo. Muchos pensaron que los juegos de guerra ayudaron en parte a compensar la dependencia prusiana de los ejércitos de reserva y milicia. Desde ese punto en adelante, todos los países comenzaron a implementar sus propias imitaciones del sistema germánico, al tiempo que desarrollaban los suyos propios.
En los Estados Unidos, el Mayor de Ejército William R. Livermore introdujo su “American Kriegspiel, un juego del arte de practicar la guerra en un mapa topográfico”, en 1882. El juego era complejo, y similar al sistema de Reisswitz, pero intentó eliminar todo el trabajo de papeleo necesario para los distintos tipos de entrenamiento y aparatos. Al mismo tiempo, el Subteniente Charles A.L. Totten introdujo un juego llamado Strategos: Una Serie de Juegos de Guerra Americanos.
El juego de Totten era bastante complejo, pero gustó más debido a una serie de reglas simplificadas. La Armada Naval de los Estados Unidos tampoco quedó fuera de este esfuerzo, gracias al trabajo de William McCarty Little. En 1876, luego que un accidente lo forzara al retiro, Little fue a vivir a Newport, Rhode Island, y asistió al Colegio de Guerra Naval.”